Canville Communications: Article
¿Lo de siempre? Me preguntó Mike al yo deslizarme detrás del
estante.
¡Pues créelo! Le dije con un guiño. ¿Y porque no? ¿Quién puede
discutir con un salmón fresco a la parrilla sobre una cama de
arroz al vapor aderezado con salsa de soya y cebollas dulces?
Claro, yo podría comprar pescado en cualquier lugar--se trata
después de todo de Seattle--pero yo dejo mis bien ganados verdes
en el Market Grill.
Según Mike colocaba los pedazos de pescado fresco en la parrilla,
yo consideraba las razones por las cuales me gusta tanto ese lugar.
¿Seria acaso porque la comida es buena? ¿Porque me tratan bien?
¿Seria porque saben quien yo soy y lo que gusto comer? ¿O seria
acaso porque me dan recambios gratis?
En realidad, es por todas esas razones y más. Aquí, en esta metrópolis
tan bulliciosa, me conocen de vista y por mi nombre y mi gusto
(en términos de comida.) Aun cuando miles de personas pasan por
allí durante el tiempo que me toma comerme el almuerzo, me dan
servicio personal con una sonrisa. Es como si ellos quisieran
que yo volviera. ¿Y saben que? ¡Así es!
Quémese esto en la cabeza: el cliente que regresa es más valioso
que el cliente nuevo. Le brinda negocio mas de una vez, trae amigos,
y lo recomienda a otras personas. Además de esto, ¿quién quiere
trabajar con extraños todo el día?
¿Y como convierte usted los clientes de $5.50 en clientes de $5.50
a la semana?
- Sonría.
- Aprenda sus nombres.
- Hágalos sentir especiales.
- Trate cada problema como si fuera una oportunidad.
En resumidas cuentas.
Comience con una sonrisa Lo último que usted desearía es que se le vea decepcionado o
neutral cuando alguien le ofrece dinero. Siéntase feliz. ¡Sonría
y ofrezca ayuda! Vaya la milla extra y haga que el cliente se
sienta bienvenido.
Luego, apréndase el nombre de alguien y siéntase en la certeza de usarlo. Nada de lo que usted le pueda
decir a alguien es más placentero que el sonido de su propio nombre.
Especialmente si usted lo dice con una sonrisa.
Una vez usted sepa quien alguien es y se estén sonriendo con usted,
comience a hacer algo especial por ellos. Una de las cosas más duraderas que usted le puede dar a alguien
es un regalo. En el mundo de la economía esto muchas veces se
traduce en descuentos o artículos gratuitos que puede que le cuesten
a usted, pero que hacen que el que las recibe se solidifique como
un cliente devoto.
Finalmente, ¡trate los desastres como si fueran cosas buenas ! Despierte cada mañana pensando ¡Espero que hoy algo vaya mal
en el trabajo para lograr hacerle el día a algún cliente! La
pura verdad es que la manera en que usted resuelve los problemas
es tan responsable de hacer que los clientes regresen como lo
son los anuncios o las ventas o especiales. Las personas quieren
saber que se las trata con respeto y que cuando hay un problema
(sea o no su culpa) su prioridad primordial es asegurarse de que
alguien lo resuelve. Esto vale mas para ellos que los pedazos
de papel verde que le brindaran a usted a cambio.
Al final, el servicio al cliente no es nada mas que tratar a las
personas de la manera en que usted desea que lo traten. Usted
quiere que lo conozcan, que lo recuerden, y que lo tomen en serio.
¿Y sabe que? Si usted toma en serio a sus clientes ellos lo tomaran
a usted en serio y lo recordaran personalmente la próxima vez
que cambien su cheque de pago.
Ian Smith es un escritor independiente y un individualista que
tiene una pasión por la libertad, la verdad, y la justicia.
Manténgalos Regresando Por Mas es un articulo original por Ian
Smith. Traducción al español por Lyssette Rivera Cripps. Copyright
2004-2005 por Canville Communications.